Gracias, Cayepampa y Atma, por la confianza, el cariño y por acompañarnos en este camino. Con la bendición de Dios, seguiremos avanzando con fe, humildad y esperanza.
Unidos trabajaremos por el progreso de nuestros pueblos, escuchando a nuestra gente y llevando adelante las obras y oportunidades que nuestras comunidades necesitan.
¡Vamos con fuerza, unidos y siempre de la mano del pueblo! 

¡Vamos con la Lampa del pueblo.